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Monasterios pintados de Bucovina - Moldavia

Viaje realizado del 9 de agosto de 2011

Tomando como base el pueblo de Vama y alojándonos en el peor hotel de todos los que hemos estado en Rumanía (Hotel Villa Excelsior) comenzamos la ruta de los monasterios de Bucovina, patrimonio de la Humanidad en el catalogo de la Unesco.

Monasterio Voronet (1487)


Monasterio Voronet

Desde fuera no parecía que fuera gran cosa, con un muro de protección muy alto que no deja ver el interior, aunque como habíamos visto fotos y leído sobre él, sabíamos que es uno de los monasterios imprescindibles de la zona. Llegamos tan temprano por la mañana que ni siquiera estaba la monja que vendía las entradas, pero como la puerta estaba abierta, entramos al jardín y allí estaba la iglesia, completamente cubierta de frescos en los que predomina en color azul. En su origen, el azul era tan intenso, que a este tono concreto de azul se le llamó en Rumanía "azul Voronet". Los frescos cuentan las historias del viejo testamento y parece que se hicieron para explicar las escrituras a los soldados porque estos eran analfabetos. Un buen amigo hizo el símil de los juglares que cantaban la historia que contaban apoyándose en viñetas dibujadas en una tela y tiene razón, es eso, pero a lo grande, en los muros de unas iglesias que ya de por si merecen la pena ser vistas.

Dentro, los suelos del interior de la iglesia están cubiertos de alfombras y estaba una monjita pasando la aspiradora, preparándolo todo para la llegada de los visitantes. En el interior, paredes y techos también están cubiertos de frescos, haciendo referencia al santo de cada monasterio. Un poco oscuro con la falta de lamparas y solo la luz de las primeras horas del día.

Monasterio Voronet, mural pintado

Precio de la entrada: 3 Lei por persona y 6 Lei más para poder hacer fotos del exterior (los 10 Lei que se pagan por hacer vídeo nosotros no lo necesitamos).  En ningún monasterio está permitido hacer fotos o vídeo dentro de las iglesias, aunque siempre hay alguien que se salta las normas, claro.

En la misma entrada donde se compran las entradas hay también una pequeña tienda de recuerdos, principalmente motivos religiosos ortodoxos para los fieles, pero también unos huevos de gallina pintados a mano que nos gustaron especialmente y que te los venden protegidos en unos estuches de plástico tipo tartera en grupos de 4,6 u 8, muy convenientes para meter luego en la maleta.


 Monasterio de Humor (1530)

Torre del Monasterio Humor

Monasterio Humor, Bucovina


Monasterio Humor, muro pintado

Cerca de Voronet se encuentra el monasterio de Humor, similar en el exterior pero con una torre de defensa con techos de madera que también se puede visitar y desde la que se ve una imagen diferente del jardín, que no del monasterio porque lo tapan unos arboles muy convenientemente plantados. Humor y Moldovita han sido los que más nos han gustado. El jardín está muy cuidado y ese día estaba lleno de flores. El color de los frescos de la iglesia también era espectacular, con un mayor tono de rojos. en sus paredes.

Precio de entrada: 3 Lei por persona y 6 Lei para fotos.


Monasterio Moldovita (1532)


Monasterio Moldovita, puerta de entrada

Monasterio Moldovita, muro pintado


Nos recibió con una impresionante puerta de entrada, casi como una fortaleza, que da paso a un gran jardín donde, además de la iglesia en la que predominan los tonos amarillos en las pinturas, estaba un pequeño museo con los restos encontrados y objetos antiguos de la iglesia, incluido el trono original del príncipe Petru Rares. A la entrada, de este museo, el busto de Petru Rares recibe a los visitantes. Y, por supuesto, una monjita ortodoxa, con su cofia y vestido, todo de negro, vigilando que no se toquen los objetos y, sobre todo, que no se saquen fotos si no tienes el correspondiente permiso de los 6 Lei.

Precio de entrada: 3 Lei por persona y 6 Lei para fotos en el exterior.



Monasterio Sucevita (1583)


Monasterio Sucevita


Después de una carretera entre verdes campos y bosques cubriendo la montaña, con preciosas vistas, llegamos a Sucevita, en donde nos hemos encontrado por primera vez en toda Rumanía con un autobús de japoneses!!! Nos había parecido raro que no hubiésemos encontrado ningún tour internacional organizado en ninguno de los monasterios. Y es que el turismo internacional aún no ha descubierto de modo masivo estas joyas de la arquitectura religiosa medieval.

Sucevita es un complejo completamente amurallado con torres defensivas en cada extremo del recinto rectangular, rodeando la iglesia central. Pero en conjunto, pese a estar en un paisaje bajo una colina muy verde, resulta frío.


La iglesia tiene una de sus paredes exteriores sin pintar, la cara oeste, sin razón conocida. Los colores que predominan son el rojo y el verde. Y en el interior se están haciendo labores de restauración de los frescos, como,ocurre en los otros monasterios también, por lo que no se pueden ver en su totalidad. Pero pudimos comprobar la minuciosidad y delicadeza con que los jóvenes restauradores están realizando su trabajo, volviendo a dar el color con pinceles muy finos en aquellas zonas que lo habían perdido.

Precio de entrada: 3 Lei por persona y 6 Lei de foto exterior.

Hay un restaurante en la colina de enfrente, al que merece la pena subir para tener una panorámica distinta (y el menú del restaurante no esta mal). Restaurante Hotel Cabanita.


Monasterio Dragormina (1609)


Un poco más alejado de la ruta, a 10 kms al noreste de Suceava, este monasterio está en plena fase de restauración de su muralla de defensa que tiene más de 10 metros de altura. La entrada es mucho más elegante, con un puente levadizo y un pasillo de piedra. Por fuera parece más un castillo que un monasterio. Y como está en obras, dejamos el coche en la fachada posterior, donde una pequeña puerta nos confunde y, al entrar, nos encontramos en un pasillo interior que da acceso a las cocinas...evidentemente, no era la entrada que buscábamos.

Monasterio Dragormina

Monasterio Dragormina, puerta de entrada

Dentro del monasterio hay un museo donde está el tesoro de Dragormina: varios ejemplares de biblias escritas en el siglo XVII y una vela profusamente decorada por el obispo Crimca. Pese a preguntar dos veces a la monja que nos había vendido las entradas al monasterio, tuvimos que dar varias vueltas para finalmente identificar la puerta, subiendo unas escaleras de piedra a la derecha de la entrada al recinto, que deja paso a la sala del museo. La luz se va iluminando según vas andando por las vitrinas. Muy ecológico.

Dos cosas a destacar en la iglesia: un cordón de piedra que simboliza la breve unidad de la nación de Valaquia, Moldavia y Transilvania; y su torre, que con 42 m. de altura, se convierte en la más alta de Bucovina.

Si podéis, cruzar con el coche al otro lado del pequeño estanque que hace el rio para ver el monasterio con mayor perspectiva. Creo que merece la pena.

Precio de entrada: 3 Lei por persona y los 6 Lei de foto exterior.


Hay otros monasterios en la zona, pero no teníamos más tiempo y después de 300 km. en un recorrido casi circular estábamos ya algo cansados, pero muy contentos de haber tenido la oportunidad de contemplar estas maravillas de nuestra historia.

Entradas de interés:
Monasterio de Voronet - http://www.viajes-rumania.com/monasterio_voronet.html
Monasterio de Humor - http://www.viajes-rumania.com/monasterio_humor.html
Monasterio de Moldovita - http://www.viajes-rumania.com/monasterio_moldovita.html
Monasterio de Sucevita - http://www.viajes-rumania.com/monasterio_sucevita.html
Bucovina - http://es.wikipedia.org/wiki/Bucovina
Monasterios Pintados de Bucovina - http://whc.unesco.org/en/list/598

Fin de semana en Salamanca y Valladolid

Viaje realizado en agosto de 2011

Salamanca es una de las ciudades en las que todos pensamos cuando hablamos de una ciudad universitaria con tradición en España. Una preciosa ciudad que aún guarda su encanto de ciudad grandiosa de nuestro siglo de oro. Con esas paredes escritas con letras en color sangre y esa caligrafía tan típica. Con una catedral nueva y una iglesia-convento de los Dominicos, obras cumbre de nuestro barroco español. Magníficas muestras de nuestro arte y recomendación inexcusable para ver. Recorrer sus calles, perdiéndose en los detalles de sus edificios. Buscando en los relieves de la Catedral Nueva la escultura del "Astronauta" o "Demonio comiendo un helado" que el restaurador de hace unos años incluyo para significar su obra. Y, por supuesto, encontrar la "Rana" en la fachada de figuras de la entrada de la Universidad de Salamanca. Si la encontráis por vosotros mismos y sois estudiantes antes de un examen, aprobaréis. Y si los estudios ya no son lo vuestro, pedid un deseo y se os cumplirá.

Demonio con helado en la fachada de la Universidad de SalamancaRana en la fachada de la Universidad de SalamancaAstronauta en la fachada de la Universidad de Salamanca


En esta escapada hemos hecho pernocta en el Hotel Room Mate Vega, elegante y céntrico junto a la plaza del mercado y la Plaza Mayor. Un muy buen sitio con un precio realmente recomendable (hemos pagado 65 euros por una habitación interior, suficientemente grande para no tener agobios, muy limpia y con un baño muy aceptable. Ojo, si vais a reservar, os recomendamos las habitaciones interiores si tenéis intención de no acostaros tarde, ya que al estar junto a varias terrazas el ruido puede ser importante.

Mesón Gonzalo, comedor

Después de dar una vuelta tras nuestra llegada, y como el calor empezaba a apretar (casi 40 grados a las dos de la tarde) hemos entrado a comer en el Mesón Gonzalo, junto a la Plaza Mayor, y que tiene un agradable salón en la bodega del edificio donde está ubicado. Lo que es una opción muy recomendable para soportar los calores veraniegos. La atención en el servicio y la comida son realmente buenos.

La comida: Una "Ensalada de ventresca" y después "Cochinillo al estilo tradicional" y "Cordero Lechal asado al estilo tradicional". Para completar la comida, unos buenos postres, "Torrija de brioche con chocolate blanco y helado de yogur búlgaro" y "Espuma de yogur con granizado de pasión". De bodega una botella de Ribera de Duero "Convento de San Francisco".






Al llegar la noche, sentados en la Plaza Mayor, viendo como se van las luces del cielo y se cambian por la fantástica iluminación de los balcones y medallones, hemos tapeado en el Mesón Cervantes. Un lugar recomendable para tapas, no para cenar, en nuestra opinión. Y como fin de día, y para cerrar una cena de tapas, un licor en "La chupitería" donde podéis elegir entre una buena variedad de licores por 1 euro.

Para desayunar, que mejor que en la Plaza de nuevo. Y en una de las buenas cafeterías de Salamanca: Las Torres. Una deliciosa "raqueta" típica de Salamanca, con una crema bien azucarada y la masa esponjosa. No así de bueno el croissant, que tenía sabor a estar frito en aceite en vez de hecho con mantequilla.

Como dato interesante de la Plaza Mayor, tiene todo alrededor una serie de medallones en piedra, con las caras de los gobernantes a lo largo de los siglos, desde los primeros reyes de la dinastía de los Austrias, hasta los últimos Borbones, incluyendo dos medallones para la Primera y Segunda República. Tiene también medallones para personajes ilustres (Santa Teresa, Unamuno, etc...). Ah, y encima del soportal que da a la calle del Mercado Antiguo, un medallón con la cara de Francisco Franco, al que los estudiantes llenan de pintura roja, año tras año.

En la vuelta, hemos parado en Valladolid. Antigua capital del Reino, hoy es una ciudad bonita, con una plaza mayor que no tiene árboles, siguiendo la línea actual de rehabilitación de estas plazas dejando sin sombras a los paseantes. Hoy especialmente, con 40 grados a la una y media de la tarde, se hacia aún más patente esta falta de masa vegetal. Afortunadamente, los soportales de la plaza y las calles aledañas hasta llegar al restaurante lo han paliado.

El restaurante "La Criolla" que hemos elegido para comer, recomendado por la guía Repsol, ha estado en línea. Aunque lo tradicional es tomar unas tablas mixtas que preparan con calamares, cinta de lomo, langostinos, pimientos y alguna que otra cosa más, servido sobre tabla de madera y que aún siendo para dos podrían comer perfectamente hasta 4 personas, hemos optado por ir a la carta. De primero, compartido, hemos tomado "Ensalada templada de verduras de temporada". No esperábamos que fuera realmente una parrillada de verduras, con más aceite del necesario para nuestro gusto. Eso sí, con dos rodajas de manzana asada lo que no es habitual. Un toque original.


De plato principal, como veis, hemos tomado unos platos de pescado: "Supremas de bacalao con tomate confitado" y "Milhojas de rape con langostinos y salmón en salsa de almendra". Fantástico. Tanto la presentación como el sabor.

Finalmente, para rematar esta comida, hemos tomado un delicioso "Pastel de almendra con chocolate" del que no podemos ofreceros ninguna imagen por que, al ponerlo sobre la mesa, de lo sugerente que era, no hemos podido evitar lanzarnos a su degustación. Pero os podemos asegurar que el chocolate estaba recién fundido y que el pastel, cremoso y servido en tarta redonda cubierta con chocolate fundido, estaba sencillamente espectacular.


Enlaces de interés Salamanca y Valladolid:

En Salamanca:
Salamanca Turismo - http://www.salamanca.es
Hotel Room Mate Vega - Pincha aquí para reservan en Agoda.
Restaurante Mesón de Gonzalo - http://www.elmesondegonzalo.es
Restaurante Cervantes - http://www.mesoncervantes.com/
Bar La chupitería - http://www.facebook.com/group.php?gid=9583478901
Cafetería Las Torres - http://www.hosteleriasalamanca.es/nuestra-recomendacion/otros/cafeteria-las-torres.php
Receta de Raqueta de Salamanca - http://biscotti.blogspot.com/2010/08/raquetas-de-salamanca.html


En Valladolid:
Valladolid Turismo -  http://www.disfrutavalladolid.com/
Restaurante La Criolla - http://www.restaurantelacriolla.es/

Una de Limonada y otra de cervezas rumanas

Inevitablemente, con tanto viaje de un lado a otro de Rumanía, con los calores estivales en un coche de alquiler con un aire acondicionado no demasiado potente, nos ha sido imprescindible mantenernos bien hidratados.

De entre los diferentes modos de hacerlo, dejando aparte la botellita de agua natural sin gas ("Plata" como dicen por allí), hemos descubierto que las "Limonadas" son una de las mejores y más tradicionales maneras en este país. Se piden tal y como está escrito. No hace falta traducir.

Te las sirven en jarrita de cristal de medio litro, con el limón recién exprimido, sin hielos, a veces con unas gotas de naranja y acompañado de varios azucarillos para que lo endulces a tu gusto y te vayas sirviendo. Y por solo 7 ú 8 Lei. Impresionante. Probadlas si tenéis ocasión.


La otra manera de hacerlo, y que además también nos encanta, es ir probando las diferentes cervezas de los sitios que visitamos. Prueba de ello y como parte de nuestro aprendizaje del país, os dejamos aquí algunas de nuestras impresiones sobre estas cervezas (dejemos constancia que no somos expertos en cervezas y que esto no es un blog de cerveceros). Por cierto, no en todas las partes del país se pueden tomar todas las cervezas. Como en nuestro país, vaya.
  • Silva Rubia. Con un punto ácido que resulta refrescante.
  • Silva Negra. Muy tostadita y no demasiado dulce. Genial.
  • Ciuj Rubia. Como la Silva pero más suave.
  • Holsten. La preferida de uno de estos viajeros, siempre que sea tirada de barril ("draught") y sin filtrar. Es ligeramente tostada. Perfecta. Aunque luego descubrimos que era alemana... (en la foto con unos torreznos y cebolla suave, en uno de los pocos sitios donde ponían tapa con la cerveza: El restaurante Sergiana en Brasov).
  • Timisoreana. También rubia. Muy suave y poco ácida. Agradable.
  • Ursus. Rubia fuerte. Con alta graduación pero muy buen sabor.
  • Stejar Strong. Ligeramente tostada. Con 7,5% es la segunda de las preferidas.
Las más comunes son Ursus y Silva.

Los precios por botellas de 500ml rondaban entre 4 y 8 Lei, dependiendo de la ciudad y el local. Es decir, entre 1 y 2 Euros aproximadamente.

Y ahora unas fotos para que las apreciéis y opinéis.

Noroc!!! (salud)