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viernes, 31 de marzo de 2017

El Desierto de Atacama hasta Antofagasta

Días 6 al 9 de febrero

Desierto de Atacama

Hace muchos siglos, las tropas de D. Pedro de Valdivia bajaban rumbo al sur desde Perú en busca de nuevas tierras donde hacerse ricos. Por el contrario, se encontraron con el desierto más árido del planeta: Atacama, y tuvieron que atravesarlo para llegar a las tierras fértiles de Chile, más al sur. Es el mismo desierto que estos días hemos cruzado nosotros en autobús haciendo el camino contrario, desde Copiapó hasta Antofagasta con parada en Chañaral.

El Desierto de Atacama. Una vasta extensión en el norte de Chile, desde Arica hasta La Serena, según la WWF (World Wildlife Fund - Fondo Mundial para la Naturaleza). Un desierto de 1600 km de longitud de piedras, montañas y arena. El más seco del planeta por la disposición de las altas cumbres de los Andes que crean aquí el "efecto biombo", o "efecto Foehn", impidiendo que las lluvias que caen en el lado este puedan llegar a este lugar. Las pocas gotas que caen crean, de año en año, el llamado "Desierto Florido", pues miles de semillas que aguardan escondidas bajo la tierra germinan ofreciendo un espectáculo único. No hemos podido ver este efecto. No ocurre todos los años y, normalmente, suele ocurrir entre septiembre y primeros de diciembre. Antes era cada 4 ó 5 años, aunque según los lugareños, lleva varios años seguidos en que ocurre.

Atacama es además una de las mayores zonas mineras del mundo. Una verdadera "anomalía planetaria", como lo denominan los geólogos, sobre la que hemos aprendido en el Museo del Desierto que hay en Antofagasta, ya que en sus tierras se encuentra más del 80% de las reservas de litio del planeta y más del 70% de las de cobre, además de otras grandes minas de oro, plata y fosfatos.


Y, sin embargo, este desierto tiene maravillosos lugares que ver.

Planificamos una visita en autobús desde Copiapó hacia el norte, parándonos primero en Chañaral, un pueblecito costero afectado por los aluviones de 2015. No esperábamos gran cosa del pueblo. Tiene una plaza principal donde se encuentra la Iglesia y un par de edificios de madera que son Monumentos Nacionales por su valor histórico. Pero junto a la plaza encontramos un tesoro en la figura de D. Omar Monroy, el Director de la Biblioteca Municipal, al que conocimos cuando nos acercamos a preguntar cómo llegar al Parque Nacional Pan de Azúcar. D. Omar nos atendió a la puerta de la precaria tienda de campaña en donde han alojado la Biblioteca Municipal tras ser destruido el edificio por el aluvión que os mencionábamos. Estuvimos conversando agradablemente durante más de una hora y, aparte de contarnos un montón de historias del pueblo y de aquellos primeros exploradores españoles, nos regaló un libro escrito por él mismo sobre el paso de los españoles por Atacama. Porque Omar es un escritor reconocido en Chile y descendiente de Alonso Monroy, uno de los capitanes de D.Pedro de Valdivia. Un lujo haber podido conversar con él disfrutando de su amor por el desierto de Atacama. El libro ha amenizado nuestro recorrido por este desierto en las siguientes etapas.

El Faro del Milenio no alumbra
Interesante lectura
Ya que no pudimos finalmente reservar un coche como nos había recomendado Omar, contratamos con el hotel el transporte hasta el interior del Parque Nacional Pan de Azúcar, hasta la Caleta de Pan de Azúcar. Un poco antes de llegar a este punto, se encuentra la Oficina de CONAF, que es la entidad nacional que gestiona los Parques Nacionales. Tras inscribirnos y ver el pequeño espacio divulgativo que tienen, nos acercamos primero a la playa situada frente a ella para bajar luego andando por la carretera los escasos ochocientos metros que nos separaban de la Caleta. Pensábamos contratar a un pescador para que nos acercará a dar una vuelta alrededor de la isla de Pan de Azúcar, tal como habíamos leído que se podía hacer. Queríamos ver los anidamientos de pingüinos de Humboldt y lobos marinos. Pero no pudimos, porque los pescadores han unido sus fuerzas y han puesto un precio que considerábamos excesivo por una vuelta en lancha de una hora escasa. Así que pasamos el día bajo una zona de sombra frente a la playa disfrutando del aire marino, los olores del mar, la observación de aves y la vista de las montañas del desierto que llegan hasta aquí. Eso sí, aprovechamos para comer un pescado, un Dorado, recién cogido en uno de los pequeños restaurantes de la playa.

Vista de la Isla Pan de Azucar desde la caseta de la CONAF
Desde la caseta de la CONAF se ve la isla de Pan de Azucar que queriamos visitar.
Jotes de cabeza colorada y negra. Parientes del Cóndor.
Pelícanos y cormoranes negros (yecos)
Venta de pescado en la caleta
Al día siguiente, continuamos en autobús camino al norte hasta Antofagasta, recorriendo casi 400 km por una carretera monótona en medio de este desierto, en el que lo único que destaca en el paisaje, aparte de señales indicando desviaciones a operaciones mineras que no se llegan a ver en la lejanía, es la impresionante Mano del Desierto, una escultura situada a 75 km antes de Antofagasta, en la ruta 5, que parece surgir de la nada y que tiene un tamaño considerable.

La escultura "Mano del Desierto" cerca de Antofagasta
"Detente viajero, el Desierto te espera", parece decir esta mano saliendo de la arena
Llegando a Antofagasta se empiezan a ver las primeras fundiciones y establecimientos mineros que dan fama a esta zona. El famoso fertilizante de Nitrato de Chile se extrae y se procesa en esta región, así como la mayor parte de los cables de cobre que son parte indispensable de nuestra cultura electrónica moderna. Y sin olvidar el litio, que es ahora el nuevo mineral en auge en los teléfonos móviles y pilas de los coches eléctricos.

Antofagasta
Pero Antofagasta nos ha sorprendido como una ciudad en plena modernización, donde conviven los nuevos edificios de cemento y cristal y los centros comerciales, junto a pequeñas casas humildes que parecen cubrir los cerros cercanos.

Además, en Antofagasta hemos podido ver dos interesantes edificios: las ruinas de la Fundición Huanchaca y el Museo del Desierto de Atacama donde, aparte de la historia de la Fundición, explican los procesos de operación minera y de la formación geológica de los Andes y de los Salares de Atacama. La Fundición Huanchaca, llamada en su tiempo Playa Blanca, perteneció a la compañía boliviana del mismo nombre y explotaba plata siendo la más moderna de Sudamérica durante su funcionamiento entre 1892 y 1902. Compañía boliviana, sí, porque esta zona fue en un tiempo territorio de Bolivia.

Sólo quedan los cimientos de la Fundición Huanchaca
Murales en el museo simulando la explotación mi
Murales en el museo simulando la explotación minera
Fichas salitreras. Pago de salarios en las minas.
Descansamos aquí un día, antes de iniciar la segunda parte del recorrido por este desierto: ascender a San Pedro de Atacama a 2500 metros, para ver el interior, con sus salares, sus géiseres y sus volcanes pegando a la cordillera de los Andes con Bolivia. Pero eso será en la siguiente entrada. ¿Nos acompañas?

Datos prácticos:

Cambio orientativo: 1€ = 706 pesos (CLP)

Parque Nacional de Pan de Azúcar: 3000 pesos que se pagan en la caseta del Centro de Visitantes, en la playa cercana a la Caleta del Pan de Azúcar. No suelen cobrarlo, salvo que se vaya a internar en el parque. Es necesario registrarse de todos modos en el libro de visitantes.

Excursión en barco a la Isla de Pan de Azúcar: 10000 pesos por persona. Dura algo más de una hora y se debe reservar en la caseta de información turística, junto al parking de la Caleta. Si está cerrada, se puede preguntar en uno de los restaurantes, donde indicarán qué pescador hace el turno en ese día y dónde está su casa para acercarse a solicitar la visita. El viaje es a las 13:00 y a las 16:00h, aunque si hay mucha gente pueden incluir otro grupo a las 17:30h. No se pisa la isla, es solo un viaje alrededor de ella para ver los diferentes anidamientos de pingüinos, leones marinos y aves.

Museo del desierto y Ruinas de Fundición Huanchaca: entrada gratuita entre las 14:30 y las 15:30h. En el resto del horario de apertura, la entrada cuesta 2000 pesos con rebaja a la mitad a estudiantes, profesores, tercera edad. Niños hasta 6 años gratis. Horario, de martes a domingo, de 10:00 a 13:00h y de 14:30 a 19:00h

Bus local a Huanchaca: 475 pesos por persona y trayecto. Paran casi enfrente a la ida y un poco más abajo de la entrada a la vuelta. Pasan por la plaza principal, en la fachada opuesta a la catedral.

Cómo llegar al Desierto de Atacama:
Transporte de Copiapo a Chañaral y luego a Antofagasta: hay varias líneas de autobuses que cubren esta ruta (Turbus, Pullman, ExpresoNorte, etc). Todas tiene oficina en la estación de autobuses de Copiapó. Los billetes se pueden incluso reservar desde otras ciudades con antelación. El coste desde Copiapó a Chañaral viene a ser unos 5000 pesos (lo hicimos con Turbus) y desde Chañaral a Antofagasta unos 18000 pesos (lo hicimos con Pullman).

Alojamientos:
Hotel Aqualuna en Chañaral. Es un hotel pequeño en la calle principal, recién reconstruido tras las inundaciones de 2015. Limpio y muy próximo a la plaza y a las estaciones de autobuses de Pullman y de Turbus. Desayuno básico.

Apartamentos Norchile Icono en Antofagasta. Es un apartamento moderno con cocina, salón y dormitorio con baño. En el equipamiento se incluye una lavadora lo que viene muy bien. Las vistas al mar desde la terracita que teníamos en el que nos asignaron fueron un plus.





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