Se dice de Hangzhou que es una de las ciudades más bellas de China. Incluso Marco Polo quedó sorprendido por su belleza. En especial, el llamado Lago del Oeste y sus paisajes que se crearon utilizando técnicas de ingeniería novedosas para la época, creando un entorno de singular belleza para la capital de la provincia en la edad media China. Hoy, la ciudad se ha convertido en un polo industrial y de servicios hasta el punto de que se la considera "el Silicon Valley de China" manteniendo al mismo tiempo la armonía del lago y sus paisajes, lo que hizo que entrase en la selecta lista de lugar Patrimonio de la Humanidad desde 2011.
A esta ciudad vinimos con la intención de ver el Templo Lingyin y su colina de piedra caliza repleta de tallas de budas y dioses y, como no, de visitar el afamado Lago del Oeste.
Cueva de los Arhats |
Cueva de los Arhats |
Su acceso es sencillo desde la estación de tren central de Hangzhou ya que en la misma plaza de la estación (salida norte), se toma uno de los autobuses que van hasta la misma entrada del parque-templo, como el K7 o el Y2, en un trayecto de alrededor de 30 minutos. Para llegar allí desde nuestra estación de tren, tuvimos que tomar el metro que tiene máquinas en inglés para poder elegir la estación (a pocas paradas de distancia). Nuestra visita coincidió con la semana en que la reunión del G20 que se ha celebrado en esta ciudad, por lo que algunas rutas habían sido modificadas para evitar las zonas de la reunión (el Y2 no funcionaba y el K7 se convirtió en el 7).
![]() |
El azul del cabello simboliza la compasión universal |
El templo Lingyin, Templo del retiro del alma, o también Templo del retiro inspirado (parece que todo tiene doble nombre por aquí), está en el mismo parque en el que se encuentran estas esculturas en la roca, justo en la zona donde terminan, por lo que, tras admirar estas figuras, entramos en este templo fundado en el año 326 AD (alguna pagoda de piedra es incluso del 969 AD). Es aún hoy en día uno de los templos budistas más grandes de China, habiendo llegado a alojar a más de 3.000 monjes.
Lo primero que nos llamó la atención de este templo es su diferente colorido, en el que predomina el verde y amarillo en los aleros de los tejados y los alegres coloridos y apariencia de los 4 reyes protectores. Aquí se encuentra una de las estatuas de Buda de madera más grande del país (20 m de altura), protegido dentro de una sala enorme construida para dicho fin. El templo fue muy dañado en la revolución cultural y por un fuego en el siglo XX, siendo restaurado posteriormente. Los Japsang de aquí también son diferentes a los que habíamos visto hasta ahora, predominando las formas de animales: león, ciervo, elefante...
En el recinto del templo hay un edificio que en su interior tiene cientos de esculturas de Arhats de cobre alineadas de tal forma que formaban la esvástica hindú, teniendo en su centro un altar con 4 figuras.
Llegó la hora de comer y lo hicimos en uno de los pocos restaurantes que había en el parque, ya fuera del recinto de las esculturas. Algo parecido a dimsun en un caldo claro, pero sabroso y una de las especialidades de la zona: cerdo glaseado agridulce. Estaba rico. Era como comer cortezas, pero con salsa agridulce.
Hicimos esta visita como un viaje de día desde Shanghai, por lo que nada más llegar a la estación fuimos al templo. A la vuelta del templo, queríamos haber paseado por el lago, disfrutando de las vistas del puente y de las pagodas hasta la hora de tomar el tren de vuelta, pero desgraciadamente todo el acceso al lago estaba cerrado debido a la cumbre del G20. Solo dejaban pasar a las personas acreditadas. Según vimos luego en las noticias, aparte de las propias reuniones, habían preparado actos en el lago con espectáculos multimedia en el agua. Una pena no haber puesto la guinda a esta visita.
Pero también vimos las ventajas de coincidir con la cumbre, ya que la estación de tren tenía mostradores con voluntarios para orientar a las personas que necesitarán información, por lo que en vez de esperar a que dieran las 7 de la tarde, les preguntamos cómo podíamos cambiarlo. Una amable chica nos acompañó hasta la zona de cambio de billetes (en otro edificio) y habló con la taquillera para poder tomar el tren de las 16:37 a Shanghai llevándonos incluso hasta la zona de embarque. Tuvimos una agradable charla con ella y nos explicó, en un muy buen inglés, que había estudiado varios años en Shanghai y ahora estaba prestando servicio social, habiendo sido asignada esos días a la cumbre.
Centro comercial en La Concesión Francesa |
Datos prácticos:
Tren ida y vuelta, 2ª clase, Shanghai Hongqiao a HangzhouDong (este): 146 yuan (20,34€)
Metro en Hangzhou: 4 yuan (0,56€)
Autobús 7 de la estación al templo: 2 yuan (0,28€)
Entrada al parque para ver las montañas esculpidas: 45 yuan (6,27€). La entrada se compra en las taquillas que están al acabar la zona de restaurantes, un poco más arriba de donde te deja el autobús. No se puede pagar con tarjeta europea. Solo efectivo o tarjeta de un banco chino.
Entrada al templo: 30 yuan (4,18€). La entrada se compra en las taquillas junto al templo dentro del parque, por lo que se debe pagar entrada al parque para poder llegar al templo.
Hotel Shanghai City Central International Hostel: correcto, limpio, bien situado. Wi-fi mejorable.
Una pena no haber podido ver el lago, pero la montaña de los budas es realmente curiosa.
ResponderEliminarBesos
Ya ves Rosi. No siempre podemos hacer todo lo que tenemos en la,agenda, pero lo bonito de este viaje es que vamos improvisando en cierto modo. Y descubriendo otros lugares que no teníamos en la lista y que son tan bonitos como los que no hemos podido ver.
EliminarNos alegra que te hayan gustado.
Besos
Una pena no haber podido ver el lago, pero la montaña de los budas es realmente curiosa.
ResponderEliminarBesos
Ya es casualidad... Si es que estos altos cargos se mueven por todas partes. Las esculturas tienen muy buena pinta. Un abrazo
ResponderEliminarHola Miguel. Al ver las estatuas en la piedra con todas las ramas de árboles alrededor nos acordamos de vuestros relatos por Camboya en los templos. Algunas esculturas están tapadas parcialmente por las raíces de árboles como allí.
EliminarEs muy recomendable esta visita y fácil desde Shanghai.
Un abrazo
Cuidado en Shangai que el suelo dicen que se está hundiendo a causa del peso de los rascacielos. Disfrutad
ResponderEliminarGracias por el aviso Antonio. Nos llegó tarde. La verdad es que tiene horadado el subsuelo con una red de metro bastante importante pero es verdad que tanto rascacielos en una zona de tierra que se levanta sobre una zona antiguamente pantanosa (de ahí el nombre de la ciudad) no nos extrañaría que tuvieran algún problema como indicas.
EliminarUn abrazo
Cuidado en Shangai que el suelo dicen que se está hundiendo a causa del peso de los rascacielos. Disfrutad
ResponderEliminarImpresionan las estatuas. Qué pena lo del lago, chicos. Un besazo
ResponderEliminarNos alegra que os hayan gustado el relato y las fotos. Son muy bonitas es verdad.
EliminarGracias
Besos
Impresionan las estatuas. Qué pena lo del lago, chicos. Un besazo
ResponderEliminarMe encanta!!!!
ResponderEliminarHola anónimo. Nos alegra que te hayan gustado las estatuas excavadas.
EliminarMe gusta muchisimo todo lo que poneis. Seguid disfrutando.
ResponderEliminarSe me olvido que es al templo Lingyin donde quiero ir. Gracias
ResponderEliminarVeo que no se me publico el primero comentario, y es que queeria saber como ir de la estacion de metro de Hangzhou Dong al templo LinYin. He leido algo del bus 7 pero tambien algo del metro y me he liado.Gracias
ResponderEliminarHola Juanjo,
EliminarNosotros llegamos desde Shanghai en tren a la estación este de Hangzhou y desde esta misma estación, tomamos el metro para ir a la estación central. Tomando la salida norte de dicha estación, accedimos a la zona de autobuses, donde están los que se dirigen al templo. Si tu tren llega a la estación central, no es necesario que tomes el metro.
Esperamos haberte ayudado. Si tienes alguna otra duda, aquí estamos.
¡Gracias por leernos!
Saludos.