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Irlanda

Viaje a realizar del 30/jul al 12/ago/2012

Este verano vamos a realizar un viaje alrededor de la isla de Irlanda en coche de alquiler en 16 días partiendo y regresando desde Dublín. En el recorrido pasaremos por lugares tanto de la Republica de Irlanda como de Irlanda del Norte.

No pretendemos ver los 84.421 kms cuadrados de la isla, pero estamos siendo ambiciosos para ver el mayor número posible de los principales lugares destacados en la mayor parte de las guias y, al mismo tiempo, disfrutar tanto de la gastronomía como del folkclore de esta isla.

Para adelantaros las próximas entradas del blog, pretendemos ir recorriendo las siguientes ciudades
  • Dublín
  • Belfast
  • Derry (Londonderry)
  • Sligo
  • Galway
  • Clifden
  • Killarney
  • Cork
  • Waterford
  • Killkenny

Y en el camino entre ellas, disfrutar del rico patrimonio histórico y natural, representado por
  • Ruinas megalíticas de Bru na boine
  • Abadia de Mellifont
  • Cruces irlandensas de Masterboice
  • Colina de Tara
  • Giants' Causeway (Calzada de los Gigantes)
  • Acantilados de Sleave League
  • Islas de Aran (en bicicleta)
  • Connenmara
  • Abadía de Kylemore
  • Acantilados de Moher
  • Bunraty Castle
  • Peninsula de Dingle
  • Ring of Kerry
  • Rock of Cashle
  • Kilkenny
Como siempre, en base a la experiencia, vamos a tratar de hacer etapas cuya distancía no sea superior a las 3 horas de coche (ó 250 kms por día), para poder tener el tiempo suficiente para poder detenernos sin prisas. En total, hemos planificado 11 etapas, ya que pensamos quedarnos tres días en Dublín y un par de días en Belfast.

Para la maleta, claro, los imprescindibles chubasqueros y los forros polares, ya que Irlanda tiene fama de ser lluviosa y con temperaturas frescas en las tardes. Y, por supuesto, un par de prismaticos ya que hay multitud de reservas de pájaros en el recorrido.

Vamos a empezar la aventura de este verano 2012.

Oporto

Visita realizada del 3 al 6 de diciembre


Una ciudad junto al rio Duero. Un lugar con aromas a vino. Al famoso vino de Oporto. Pero también con unos lugares para ver y para degustar en sus comidas.

Nos alojamos en el Gran Hotel de Paris, en el centro, muy conveniente por su ubicación. Un antiguo hotel con mucha historia que aún conserva parte de ese encanto en sus pasillos y en sus escaleras. Incluso el ascensor tiene una reja de cierre en el interior. El personal es amable. Pedid habitaciones en los pisos superiores para tener vistas de la Torre de los Clérigos. Y por la mañana, un desayuno muy completo, buffet, sin exagerar, en un comedor que recuerda los comedores franceses o ingleses del siglo XIX.

En Vila Nova de Gaia, en la orilla opuesta del río, se encuentran los almacenes de algunas de las mejores marcas de vino de Porto.  Os recomendamos visitar más de una de estas bodegas porque os ayudará a tener una mejor visión de la producción y elaboración del vino y, como todas ellas ofrecen una cata de vino al final, podréis probar de casi todas las variedades. Nosotros vimos CALEM, SANDEMAN y VASCONCELLOS:
  • En Calem, destacamos la explicación de todas las variedades de vinos y la degustación final. 
  • En Sandeman, destacamos el recorrido por la bodega, en la que podréis ver como gran curiosidad las botellas almacenadas de Porto Vintage de primeros y mediados de siglo XX. 
  • Y en Vasconcellos, si lo dejáis al final, veréis una bodega más modesta. 
Las entradas varian de precios: Calem (4 euros), Sandeman (4,5 euros) y Vasconcellos (3 euros)

Y ya que hemos empezado a hablar del vino, dejadnos que os contemos que no todas las bodegas producen las mismas variedades de vino. En total, vimos que había 3 blancos (seco, semi y dulce). Este último también llamado lágrima y que empieza a tener un tono dorado. Vimos un rosado, que es una variedad muy nueva. Y, por supuesto, los tintos. Dentro de estos, hay dos clases: Ruby y Tawny. El vino Ruby, con tono rubi como dice su nombre, tiene un cierto sabor afrutado. El Tawny se va voviendo dorado cuanto mayor edad tiene.


Y en ambos, existen diferentes tipos de embotellado. Un vino Oporto debe consumirse de la botella en menos de un año de haber sido embotellado y en menos de 48 horas una vez abierto. Excepto si el vino tiene categoría Vintage en cuyo caso el vino se puede guardar sin abrir durante muchos años. Esto es por que en este caso el vino se embotella sin filtrar, con parte de sus posos, por lo que se le permite envejecer en la botella, manteniendola tumbada para que el corcho se mantenga húmedo y no le entre aire a la botella y el vino no se oxide. La categoria L.B.V. (Late Bottle Vintage) es un vino también filtrado, por lo que debe ser consumido en un plazo breve de tiempo, pero ha tomado parte de los tonos de la madera en los que se ha almacenado durante más tiempo. Asi que, ya sabéis. No compréis Vino de Oporto si no lo vais a consumir por completo. Perdería su sabor característico.


¿Y que decir de la comida en Oporto? Rica comida portuguesa. Sobre todo, como no, el bacalao. Aunque probamos la receta del "Bacalao à Gomes de Sá" y no nos gusto aunque su aspecto hacia esperar un sabor especial. Sin embargo, la caldeirada de pescado servidas en el tradicional "caldeiro" estaba para chuparse los dedos y el pan que seguro mojareis en su caldo.

Para terminar os recomendamos dos cosas: una botella de vino tinto Cabriz y un restaurante en la ribeira: el "Mercearia", con vistas al rio. Pedid si tienes oportunidad una de las mesas que están en la ventana de la planta superior para disfrutar de la vista de los "barcos de Rabelo" que transportaban los barriles de oporto por el rio (como el que inicia este artículo).

 
Para finalizar cualquier comida o una tarde con cafe, siempre cuentas con los potentes "Bolos de bolacha", bien con crema o con chocolate, que tan bien hacen por estas tierras. Aunque si sois más tradicionales, las "Torradas" hechas con pan de molde de grosor doble o triple, os dejarán más que satisfechos en las meriendas o desayunos.

De la ciudad, no nos vamos a extender mucho por que lo que importa es pasear.

Para llegar:
Si vais en avión, el metro es el mejor modo de llegar a la ciudad. Tomar línea morada con destino a la estación de Trinidad, 30 minutos, por 2.20€, atravesando cuatro zonas de pago, y unos pocos minutos más para llegar a las estaciones de Sao Bento o de Aliados, en el centro en la línea amarilla.

Alojamiento:
Gran Hotel de Paris. 195€ tres noches. http://www.hotelparis.pt/PT/index.php

Bodegas:
Calem - 4 euros - 2 vinos de degustación
Sandeman - 4,5 euros - 3 vinos de degustación (con la entrada te hacen un descuento de 2€ en la compra de una botella)
Vasconcellos - 3 euros - 3 vinos de degustación (pero menor cantidad)

Paseando por las calles del Madrid Medieval

Paseo realizado el 16 de octubre



Un entrañable amigo, gran conocedor de las historias de la Villa y Corte de Madrid, nos ha ofrecido un paseo por el Madrid medieval. Un paseo que hemos iniciado a las 11 de la mañana en la Plaza de Oriente y que hemos acabado a las seis de la tarde en la entrada a la Plaza Mayor junto al Mercado de San Miguel, por supuesto, con una rica comida y alguna que otra parada de tapeo. Para hacer lo propio, hemos sacado fotos en tonos sepia, para darle un toque mas "histórico".

Como os decía, hemos iniciado el paseo en la Plaza de Oriente bajo la estatua de Felipe IV. Para los que no lo sepan, esta estatua es un prodigio de pintura, escultura e ingeniería. De la primera por que el boceto de la obra es obra de Velázquez. De la segunda, por que la obra fue realizada por el maestro Pietro Tacca. Y de la tercera, ya que está basada en un diseño del físico italiano Galileo y que permite que sea la primera obra escultórica de la epoca de un caballo alzado sobre sus dos patas.


Seguimos junto a la puerta del Palacio Real (o Palacio de Oriente), erigido sobre el antiguo Palacio de los Austrias. El palacio actual fue construido tras quemarse el anterior palacio de los Austrias en 1754 y con objeto de hacer un gran palacio que mostrara el poderío del imperio español en tiempos de Felipe V de Borbón. También la puerta de este palacio fue el origen de las revueltas de Madrid contra los franceses en 1802, aunque los madrileños fueron acorralados por las tropas francesas contra las puertas del palacio. Los días posteriores fueron días de persecución contra cualquier madrileñ@ que llevase cualquier objeto de ataque a ojos de las tropas francesas. Fruto de ello, por ejemplo, fue la ejecución de Manuela Malasaña por llevar unas tijeras siendo como era una modistilla.
 

Continuamos bordeando el palacio, pasando junto a la Catedral de la Almudena para bajar a las ruinas de la muralla medieval de Madrid. Construida en tiempos de los árabes, era uno de los elementos diferenciadores de Madrid. Desde aquí también se aprecia la diferencia de altura por donde corría el Arroyo de San Pedro, hoy Calle Segovia, y que separaba en esa época, la zona árabe (en la colina del palacio) con la zona cristiana (en lo que hoy es San Francisco y Vistillas), aunque al ser conquistada Madrid, las zonas se cambiaron. Es bastante curioso ver como los dos edificios que se adosan a la muralla, construidos en los años 50, lo hacen preservando aún en sus bajos (visibles al ir por la carretera de acceso a su parking) restos de la antigua muralla (podéis verlos sin problemas).

Un poco más adelante, pasando por debajo del Viaducto, hemos llegado a la Calle de la Villa, donde se ubicaba el Estudio Público de Humanidades, de Juan López de Hoyos, y donde estudió Cervantes.

Una pequeña subida por esta calle, con el adoquinado tradicional de las calles antiguas, para llegar a la Calle Mayor, no sin antes conocer una pequeña curiosidad: ¿sabéis qué significan estos pequeños cuadrados que de vez en cuando se ven en las paredes de los edificios antiguos?



Dichas placas fueron colocadas en el siglo XVIII para facilitar el cobro de impuestos de la Visita General de Regalía de Aposento, según la cual los ciudadanos de Madrid estaban obligados, según las condiciones de sus viviendas, a acoger a funcionarios de la Corte o a pagar los convenientes impuestos. Se decidió numerar cada manzana de Madrid, y dentro de ella cada casa, dando como resultado 557 manzanas y 7.049 casas . !Curiosamente con este sistema aparecían varios números 1 en la misma calle! En fin...

En la Calle Mayor, paramos a tomar una cerveza fresca de barril en un bar tradicional: Casa Ciriaco, donde nos hicieron notar que todos los establecimientos de Madrid con solera (anteriores a 1900) han sido adornados por el Ayuntamiento, en el suelo junto a la entrada, con una placa del genial dibujante Mingote indicando el año de su fundación.

Al salir, en dirección Plaza de la Villa, entramos por la calle de San Nicolás, y pasando por delante del restaurante Los Arrieros donde luego comeremos, llegamos a la Iglesia de San Nicolás de Bari, la más antigua de Madrid (posiblemente del siglo XII),  Aquí podéis ver la hermosa torre mudéjar.


Seguimos hasta la Plaza de Santiago, donde está la Real Iglesia de Santiago (y San Juan Bautista), inicio del Camino de Santiago en Madrid y antigua sede de los Caballeros de la Orden del mismo nombre. Y luego llegamos a la Plaza de Ramales, donde vimos el museo más raro que he visto nunca. Se pueden ver, si tenéis la suerte de que un amable vecino os abra la puerta del Parking de Residentes (si, habéis leido bien) un pequeño museo de objetos encontrados en la excavación de la plaza para la construcción del susodicho parking. En la superficie, lo que parecen bancos son en realidad representaciones de diferentes muros de la iglesia, que aparece dibujada en planta sobre el pavimento.

Y con esto, nos fuimos a comer al Restaurante Los Arrieros. Un menu de degustación (para dos personas) por 37€ cada uno, con 8 platos de entrantes y un segundo generoso, con vino tinto joven de Ribera del Duero, es suficiente para que coman tranquilamente 3 ó 4 personas. Aunque este PeixeViajero y un amigo se lo comieron ellos solitos. Teníamos hambre tras la marcha. Y el Lomo de Corzo que elegimos de segundo estaba sensacional.